MARCA: Wolfsbrau.
VARIEDAD: -.
TEMATICA: -.
AÑO: 1988.
PAIS: Italia.
BEBIDA: Cerveza.
CAPACIDAD: 33 cl.
TIPO DE LATA: CS (Crimped Steel) / AC (Acero Curvo).
LATERAL: Costura Fina.
La cerveza Wolfsbräu tiene una historia fascinante vinculada a la expansión de la multinacional alemana Oetker en Italia y a la evolución del mercado cervecero italiano entre las décadas de 1960 y 1990.
El Origen: Prinz Bräu Italia, la marca Wolfsbräu fue una de las líneas secundarias de Prinz Bräu Italia SpA.
Esta empresa fue fundada en los años 60 por el grupo alemán Oetker (conocido hoy mundialmente por sus pizzas congeladas y productos de repostería), que decidió invertir masivamente en el mercado cervecero italiano para competir con marcas locales como Peroni o Dreher.
La planta de Crespellano, ubicada en la provincia de Bolonia, fue uno de los centros neurálgicos de Prinz Bräu.
Apertura: La planta comenzó su actividad a principios de los años 60 (alrededor de 1962), no solo producía la marca principal (Prinz Bräu), sino que también se especializaba en marcas "bajo licencia" o marcas de segundo nivel como Wolfsbräu.
Sede Legal: En 1984, la sede legal de Prinz Bräu Italia se trasladó oficialmente a Bolonia, reforzando la importancia de esta zona para la compañía.
La Cerveza Wolfsbräu: No era una marca independiente, sino una marca de combate (o marca de segundo precio) de Prinz Bräu.
Tipo: Generalmente era una Lager o Pilsener ligera, con un contenido alcohólico estándar (alrededor de 4.7% - 5% vol.).
Mercado: Se distribuía principalmente en supermercados y canales de gran consumo.
Curiosidad Industrial: En los años 80, la producción de Wolfsbräu se diversificó.
Aunque se fabricaba en Crespellano, también hubo una colaboración con la empresa Wolfsbräu SpA (propiedad de las familias Alecce y Windisch-Graetz) en la planta de Balvano, bajo la supervisión técnica de Prinz Bräu Italia.
El destino de Wolfsbräu y la planta de Crespellano estuvo marcado por las fusiones corporativas, el grupo Oetker comenzó a retirarse del sector cervecero italiano debido a la fuerte competencia.
En 1988, la empresa belga Stella Artois entró en el accionariado, en 1991, Interbrew (que luego se convertiría en AB InBev) tomó el control total.
En 1995, Heineken Italia compró los activos de lo que quedaba de Prinz Bräu.
La mayoría de las plantas antiguas de Prinz Bräu, incluida la de Crespellano, fueron cerradas o vendidas en este proceso de consolidación.
La marca Wolfsbräu desapareció del mercado comercial poco después.




